A veces estamos cortos de dinero y la primera oportunidad que aparece de invertirlo para obtener mucho más parece como caída del cielo y nos lanzamos hacia ella con los ojos cerrados, sin pensarlo dos veces, sin consultar con nadie, cegados por las ganas de ver crecer nuestros bolsillos a toda costa.

Sin embargo, si no se pone cuidado y se presta atención a qué negocio le pondremos nuestros ahorros, pues se puede caer víctima de eso tan molesto, frustrante y odioso que son las estafas.

En Internet, es frecuente este tipo de fechorías. Existen engañadores, ladrones y gente oportunista que utilizan la gran red para aprovecharse de los cibernautas y sacarles toda la plata que se pueda.

Una de las estafas más habituales que se cometen en Internet es precisamente la de los fraudes por inversiones.

6

Es necesario ser escéptico ante un mensaje que promociona una inversión insistiendo para que se actúe inmediatamente, garantizando un enorme rendimiento, prometiendo ningún riesgo financiero o uno muy bajo, y/o exigiendo el envío de dinero en efectivo inmediatamente, pues probablemente sea algún estafador que quiere solo robar tu plata.

Muchas veces, estas promociones buscan inversores para formar una compañía o banco, no dan información clara sobre la naturaleza de la inversión, exageran su alto nivel de conexiones financieras o su acceso privilegiado a información confidencial. También se basan con frecuencia en falsas estadísticas y acentúan la exclusividad de su oferta.

Si se accede a la inversión sin saber su legitimidad, pues es casi seguro caer estafados, pues los promotores de inversiones fraudulentas operan una estafa determinada por un período de tiempo breve, cierran antes de que puedan ser descubiertos y gastan el dinero que obtienen en un santiamén.

Es necesario, entonces, cuando se quiere tomar una decisión como esta conocer a ciencia cierta si la oferta es legítima o no; es imprescindible, además, tener en cuenta que mientras más alto sea el beneficio prometido, más alto también será el riesgo a correr.

No hay por qué dejarse impresionar por cualquier mensaje de inversión “altamente beneficiosa y segura”. Busca ayuda profesional, como la de un abogado, por ejemplo, y toma todas las precauciones necesarias para evitar ser víctima de una estafa.

Anuncios